lunes 13 de julio de 2009

Fragmento del libro El Parque Jurásico


[...] para la Tierra, cien años no es nada. Un millón de años no es nada. Este planeta vive y respira en una escala mucho más vasta. No nos podemos imaginar sus lentos y poderosos ritmos, y carecemos de humildad para intentarlo. Hemos sido residentes de este planeta el tiempo de un abrir y cerrar de ojos. Si mañana desaparecemos, la Tierra no nos echará en falta.

—Y no sería nada raro que hubiéramos desaparecido —dijo Hammond, encolerizado.
—Sí —admitió Malcolm—. No sería nada raro.
—Entonces, ¿qué es lo que está usted diciendo?: ¿que no nos deberíamos preocupar por el
ambiente?
—No, claro que no.
—Entonces, ¿qué?
Malcolm tosió y fijó la mirada en el infinito:
—Seamos claros: el planeta no está en peligro. Nosotros estamos en peligro. No tenemos el
poder de destruir el planeta... ni de salvarlo. Pero podríamos tener el poder de salvarnos a
nosotros mismos.

(El Parque Jurásico, Michael Crichton)

1 comentarios:

Fran6Q dijo...

[...] para la Tierra, cien años no es nada. Un millón de años no es nada.

De ahí mi afición al Bonsái, respeto y admiración por los árboles. Una Araucária (Conífera)puede llegar a los cinco mil años. Un Taxus (Tejo) puede alcanzar los cuatro mil quinientos y en La Horta de San Joan (Terra Alta), pueblo muy querido por Pablo Picaso, hay un olivo llamado "Lo Perot" que ya supera los dos mil años de edad.
No molestan, ni se meten con nadie ...
Ojalá fuéramos así, pero no; somos una espécie invasora que "tiene" que dominar todo el território y también a la própia espécie. El resultado ya lo conocemos: guerras y destrucción; eso sí, en nombre de dios y del progreso...

Perdona el rollo Carmen, pero es que recogemos lo que sembramos... Aunque algunos "siembran" más que otros y terminemos "recogiendo" todos.

Gracias por ser tan maja.
Un abrazo.